A partir del 12 de agosto quedó plenamente vigente el nuevo Reglamento europeo de envases y residuos de envases, una normativa de aplicación obligatoria en todos los Estados miembros de la Unión Europea que impulsará transformaciones profundas y escalonadas en el modelo de reciclaje, gestión y recuperación de envases de bebidas tanto en España como en el resto del continente. Entre las medidas más destacadas de esta regulación comunitaria figuran la puesta en marcha de sistemas de depósito, devolución y retorno (SDDR), así como un amplio abanico de nuevas obligaciones medioambientales dirigidas a fabricantes, distribuidores y consumidores, con el propósito de avanzar hacia una economía circular más robusta y un sector del envase sostenible.