Los aeropuertos europeos tienen que hacer frente a las estrictas políticas de equipajes de mano. A finales de 2023, la UE ponía fin al límite de líquidos de 100 mililitros permitidos en los controles de seguridad.
Una medida que se podía implantar gracias a los sistemas EDSCB (Explosive Detection System for Cabin Baggage). Estos permitían llevar líquidos de mayor volumen sin tener que sacarlos de la maleta cuando los pasajeros pasaban el control de seguridad en los aeropuertos.