España está avanzando hacia la descarbonización de 3,3 millones de edificios no residenciales como parte de los objetivos climáticos de la Unión Europea. Según la Directiva de Eficiencia Energética, aprobada en mayo, todos los edificios deberán ser de cero emisiones de carbono en 2050, con metas intermedias para 2030 en el caso de nuevos edificios y progresivas renovaciones en los ya existentes.
Así, las medidas clave que se pondrán en marcha para alcanzar estos objetivos están relacionadas fundamentalmente con la Eficiencia energética, ya quepara 2030, los Estados miembros deben modernizar el 16% de los edificios no residenciales con menor eficiencia energética, aumentando al 26% en 2033; y las Tecnologías inteligentes y energías limpias (incremento del uso de energías renovables y uso de nuevas tecnologías).
De esta forma, además de cumplir con la normativa, estos cambios prometen beneficios como menores costos operativos y espacios más saludables para toda la sociedad.