Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), cuatro indicadores clave del cambio climático (concentraciones de gases de efecto invernadero, subida del nivel del mar, contenido calorífico de los océanos y acidificación de los océanos) registraron valores sin precedentes en 2021, lo que confirma el impacto de las actividades humanas en la tierra, el océano y la atmósfera.
Además, en el informe de la OMM sobre el estado del clima mundial en 2021 se confirma que los últimos siete años han sido los más cálidos de los que se tiene constancia; que el contenido calorífico de los océanos alcanzó niveles sin precedentes; que ha ocurrido una acidificación de los océanos y que las concentraciones de gases de efecto invernadero alcanzaron un nuevo máximo mundial en 2020.
Por ello, desde la OMM se proponen cinco acciones para impulsar la transición hacia las energías renovables y frenar el cambio climático: fomentar un mayor acceso a las tecnologías y suministros de energía renovable, triplicar las inversiones privadas y públicas en energías renovables y poner fin a los subsidios a los combustibles fósiles.