Congelar los alimentos es una buena solución para conservarlos y consumirlos en la medida de nuestras necesidades. Sin embargo, nos puede entrar la duda de si la comida puede perder propiedades y si hay riesgos si, tras descongelarlos, tardamos en cocinarlos. Para resolver estas y otras dudas, en el pasado SER Consumidor entrevistamos a Miguel Ángel Lurueña, doctor en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y experto en seguridad alimentaria.
Jesús Soria, director del programa, le preguntó si con las congelados caseros hay que tener especial cuidado y si es lo mismo una congelación de alimentos en casa que una industrial: “En un congelador industrial, los productos se congelan a mucha más velocidad y a una temperatura mucho menor, y eso hace que el producto mantenga mejor sus propiedades. No debe preocuparnos en relación a la seguridad alimentaria: congelar un alimento en casa no supone ningún riesgo para la salud. Pero sí que puede alterar sus propiedades, sobre todo su textura y su sabor. En casa se congela más despacio, los cristales de hielo que se forman son muy grandes y la temperatura que se alcanza no es tan baja como en un congelador industrial”.
Lurueña además añadía: “En general sí que es mejor congelar cuanto más rápido posible, siempre con el alimento a temperatura ambiente o frío, nunca caliente. Se trata de respetar de las recomendaciones de los fabricantes. Los congeladores tienen lo principal un número de estrellas. Cada estrella indica seis grados bajo cero. Normalmente un congelador casero tiene hasta cuatro estrellas, es decir, puede alcanzar los 24 grados bajo cero”.