La OCU ha detectado un alto nivel de aditivos, presencia de otras especies de carnes (cerdo y ave), carnes de baja calidad e higiene deficiente en algunos envases de 22 marcas de carne picada de vacuno y preparados de carne picada adquiridos en supermercados e hipermercados.
En el estudio comparativo llevado a cabo por la organziación de consumidores se ha analizado la calidad de la carne, su contenido en grasa, agua o colágeno, y la presencia de patógenos o bacterias que señalan una higiene deficiente.
Además se ha analizado la presencia de otros tipos de carnes (caballo, ave o cerdo) en niveles superiores a los permitidos por la Ley.
En concreto, en el estudio se han analizado dos productos diferentes, por un lado carne picada de vacuno, y por otro lado preparados de carne picada conocidos también como 'burguer meat'.